
Vivo en San Miguel de Tucumán desde que tengo memoria, frente a una plaza de árboles con flores amarillas. Siempre me sentí cómoda ahí, en la inmensidad de lo verde. Ya sea volando con mi tela azul o descansando bajo su sombra. Disfruto pintar, escribir y hacer collages, y mis procesos creativos están siempre atravesados por la política. Soy estudiante de Trabajo Social y creyente de que siempre podemos mejorar la realidad. Lo pendiente es luchar por esa oportunidad genuina de transformación.