A pelo, a peluche, a pelapapas, sin bufanda. Seguro ya viste cientos de videos que nombran una sola cosa de formas diferentes: tener relaciones sexuales sin preservativo “se vuelve un trend”. Al mismo tiempo, en un país como el nuestro donde creíamos que la ESI había alcanzado cierta fortaleza, los casos de Infecciones de Transmisión Sexual no paran de crecer.
Según el último Boletín Epidemiológico Nacional publicado el 17 de noviembre, la sífilis (una ITS transmitida principalmente por contacto directo con lesiones infecciosas durante relaciones sexuales sin protección) registra picos históricos en Argentina: se notificaron 36.917 contagios en 2024 y 36.702 en los primeros 10 meses de 2025, lo que representa un aumento del 20,5 % respecto del mismo período de 2024.

Una enorme proporción de las personas afectadas tienen entre 15 a 39 años (un 79% de los casos), siendo el rango de 20 a 25 años donde se observan las tasas más elevadas del periodo (228,2 casos cada 100.000 habitantes). También se destaca que las tasas fueron considerablemente más altas en mujeres (287,9 y 243,1 respectivamente) que en varones (170,9 y 173,2).
La mayoría de Infecciones de Transmisión Sexual se pueden prevenir usando preservativo o campo de látex. Otras ITS como la VIH también se encuentran en constante aumento y la razon parece ser centralmente una: según una encuesta realizada por la ONG AFH Argentina en 2021, solo el 17% de los jóvenes usa preservativo siempre en todas sus relaciones sexuales.

Pero no podemos culpar de todo a un trend de Tik Tok. A la normalización del riesgo difundida gracias a estos contenidos, se le suma la decisión institucional de no sostener políticas públicas que ayudaban a frenar estas epidemias. En 2024, el gobierno nacional desmanteló el Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (Plan ENIA), un programa creado en 2017 que se sostiene en tres puntos centrales: distribución de métodos anticonceptivos en las provincias, capacitación de docentes en ESI y consejería en salud sexual y reproductiva.
Con estos recortes, la distribución de preservativos a las provincias cayó al nivel más bajo de los últimos 10 años: de 10,4 millones en 2014 a 4,8 millones en 2024, según datos del Presupuesto Abierto. A su vez, la falta de estrategias nacionales para promover recursos pedagógicos en torno a la ESI no solo podría provocar un aumento de los embarazos no deseados en las adolescencias, sino que también empobrecería el ya escaso conocimiento sobre ITS.
Entonces, ¿hay realmente una correlación entre esos videos virales? La respuesta es un poco más compleja que un sí directo. Si bien hoy parece que todo pasa por lo que consumimos en redes, hay una realidad no digital que es innegable: menos ESI en las escuelas y menos preservativos en los hospitales no están generando más concientización sobre los peligros de las ITS ni ampliando las posibilidades de acceso a los métodos de protección.