Compartir todo lo que hacemos en redes parece estar quedando atrás en una época llena de creadores de contenido. Un grupo de chicos nos cuenta cómo cambió (o no) su uso de redes en los últimos años.
A nivel global, distintos informes como el de Morning Consult o IAB Spain señalan que los usuarios publican cada vez menos en sus cuentas personales de redes sociales. Al contrario de lo que pasaba hace algunos años, cuando las redes eran el espacio para que todos vieran nuestro día a día, hoy se han convertido en un lugar dominado por la “creación de contenidos”. De la espontaneidad que puede tener la foto de una tarde con amigues, pasamos a ver más productos audiovisuales milimétricamente planificados.
Algunos especialistas admiten que no todo se trata de una cuestión de preferencias de los usuarios, sino que también las propias plataformas han cambiado. Los algoritmos de Instagram o Tiktok priorizan hoy videos verticales dinámicos que nos mantengan constantemente enganchados, dejando en un segundo plano los contenidos más cotidianos que podría subir cualquier usuario. Así, las redes sociales parecen programarse para ser, paradójicamente, cada vez menos sociales.
Pero esta tendencia no afecta a todos de la misma forma. Por ejemplo, Clara nos cuenta que publica muchísimo más que hace dos años porque siente que crece cada vez más la creencia de que “si no se ve, no pasó”. Para Candela, las redes todavía son un espacio donde puede seguir “expresando un poco lo que siente, piensa y hace”. Por otro lado, Tomás dice que publica menos cosas porque quiere “guardar sus momentos” y cuidar su privacidad.
Para publicar más o menos pueden haber casi tantas razones como usuarios en redes. Lo que se vuelve clave hoy es hacerse conciente de ellas y no convertirse en un consumidor pasivo de contenidos sin llegar a darse cuenta.
Ilustración: Alona Savchuk / Unsplash