El lugar donde se filmó la declaración de independencia argentina no fue casual. Tanto la casa como la ciudad tenían antecedentes que justificaban que la reunión de congresales ocurriera allí y quede marcada nuestra historia para siempre.
Daniela Gutiérrez
Cada 9 de julio, Tucumán se vuelve capital de Argentina por ser el lugar donde se firmó la independencia en 1816 y todos escuchamos hablar de la Casa de Tucumán, pero su historia tiene secretos que pocos argentinos conocen.
La casa histórica originalmente perteneció a Francisca Bazán de Laguna, una tucumana nacida en 1744. Ella se había casado con Miguel de Laguna y en aquel entonces las familias debían aportar parte de su patrimonio, lo que se conoce como dote, para que se realice el casamiento. La Casa Histórica fue justamente lo que el padre de Francisca ofreció como dote. Su construcción fue alrededor de 1760 y su ubicación, a metros de la Plaza Mayor, nos da un indicio de la posición social de sus dueños.
¿Pero por qué esta casa? La vivienda familiar ya había sido utilizada como cuartel para el Ejército del norte en 1812 en la Batalla de Tucumán y unos años después, en 1815, fue alquilada por el gobierno revolucionario para instalar la aduana y el almacén de guerra.
¿Y por qué en Tucumán? En abril de 1815 la caída del Director Supremo Carlos María de Alvear y el enjuiciamiento de sus aliados generaron una profunda desconfianza de las provincias del interior hacia Buenos Aires. Para superar esta crisis política, se convocó a un Congreso en la ciudad de San Miguel de Tucumán, elegida estratégicamente por ser un punto equidistante para el viaje de los congresales de todo el país.

Las primeras reuniones en la ciudad fueron en marzo de 1816 y se realizaron en la casa de Bernabé Aráoz, que en abril de 1814 había sido nombrado Gobernador de la provincia de Salta del Tucumán, y seis meses después, cuando Tucumán se separó de Salta, fue el primer gobernador de Tucumán, provincia que incluía a las actuales Catamarca y Santiago del Estero.
Una vez finalizadas las modificaciones necesarias en la casa Bazán para ser sede del congreso, se comenzó a sesionar allí. Fue el 9 de julio de 1816 cuando se firmó el Acta de Declaración de la independencia de las Provincias Unidas del Sud: el día en que, por fin, la semilla independentista germinó para dar vida a una nueva nación
A pedido de Manuel Belgrano se redactaron copias en quechua, aimara y guaraní. Desde ese entonces la Casa histórica ha sufrido varias modificaciones: se la utilizó como correo hasta que Roca llegó a aprobar su demolición por su deterioro, preservando únicamente el salón donde se firmó el acta de independencia
Hoy recordamos como la historia de Argentina nació en Tucumán, que es más que una “Casita": es el lugar donde se forjaron los cimientos de nuestro país tal como lo conocemos.