Desde estar en el under del trap hasta ser una de las voces más potentes de la música argentina hubo algo que nunca cambió: su capacidad para reinventarse a si mismo y romper todos los límites.
De hacer trap con sus amigos a los 15, a un artista que llena estadios rompiendo las barreras de cualquier género. ¿Quién es Dillom? Dylan León Masa nació el 5 de diciembre del 2000 en una familia de clase media del barrio porteño de Once. Desde los 9 ya tocaba el bajo con la influencia de su banda favorita: Los Ramones.
En 2016, la policía allanó su casa y detuvieron a su madre. Ahí algo cambió para él. Dillom se asoma a la música a los 18 años, en pleno auge del trap en Argentina. Este subgénero del hip-hop que llegó a Argentina traía una estética marcada por la ostentación, la obsesión con la plata, y el consumo de drogas. Tomando de esos ritmos, saca en 2019 su primer single “Drippin”, al que le siguen “Drako” y “Keloke”. Sus letras replican ese anhelo por la guita mientras baila sosteniendo armas largas.
Podría haber sido como cualquier otro cantante de ese under, pero en su paso por la sesion con Bizarap ya declara ser el “responsable de la ultima ola de pandemonio moral del trap argentino”. En 2021, publica su primer álbum Postmortem y hay algo que muere, pero también nacen cosas nuevas. Con letras grotescas y violentas habla de los traumas y la marginalidad social, mientras suma sonidos del pop rock. Su público se amplió tanto que hasta tuvo que sacar uno versión “apta para todo publico” de uno de sus temas.

Post Mortem logra generar ternura y hacernos bailar en una atmósfera por momentos terrorífica Su segundo álbum, Por Cesárea renueva el concepto de una película de terror hecha disco. Cada canción se entrelaza para contar una tortuosa historia. Juega con el post rock y hasta incluye cameos con Andres Calamaro y Lali. La imposibilidad de encasillar la música de Dillom iba tan lejos que se acercaba a artistas del indie como Santiago Motorizado.
En 2026 estrena La Nueva Violencia, un álbum donde se burla de la época a la que él mismo pertenece. Combina géneros como pop, rock y new wave con letras que dejan varios guiños contra toda contradicción moderna.
El mismo mainstream que lo lleva a la fama es ahora víctima de sus chistes, abriendo un nuevo ciclo de irreverencia con todo lo establecido. Dillom pasa de ser un outsider a estar en el centro de la música argentina. Pero su último álbum confirma que lo que nunca quiere es ser predecible.