Inclusión

Buena Data participó del Congreso de "Experiencias de Jóvenes para Jóvenes"

Organizado por el Centro Ana Frank, convocó a protagonistas de 21 países. Nuestros corresponsales Martina Bonino, Berenice Leguiza, Máximo Gómez y Mirco Arrojo nos contaron su experiencia.

La posibilidad del encuentro siempre moviliza pensamiento, voluntades y vocaciones. Más aún si eso se genera entre más de 200 personas de 21 países: eso fue lo que pasó en el Segundo Congreso Internacional de Experiencias de Jóvenes para Jóvenes, entre el 5 y el 8 de noviembre. En medio de una convivencia inolvidable, se compartieron proyectos de alto impacto social en tres sedes de la ciudad de Buenos Aires.

El evento, organizado por el Centro Ana Frank, contó con el intercambio de académicos, activistas, docentes y miembros de organizaciones, que propusieron temas sobre la construcción de una cultura de paz, las manifestaciones artísticas, la agenda socioambiental, la educación de género y los desafíos de la vida digital. Buena Data dijo presente, protagonizando una mesa que debatió sobre las voces jóvenes en los medios de comunicación.

Oriundo de la provincia de San Luis, nuestro corresponsal Mirco Arrojo nos aseguró que en el Congreso "la convicción de un cambio real se hizo presente". Al hablar de lo más sorprendente, nos contó su asombro por "encontrar jóvenes activistas de toda la región que, a pesar de la diferencia entre nuestros espacios de trabajo, estamos guiados por una convicción de un desarrollo sostenible, justo y humano. Una convicción que trasciende naciones y une bajo una misma bandera".

Además, dijo que "el Congreso fue un recordatorio potente de que ese cambio no se construye solo con discursos. Se construye con vínculos, con escucha real, con la humildad de reconocer que ningún territorio tiene todas las respuestas y que cada experiencia local, por pequeña que sea, aporta una pieza al rompecabezas regional". "Vernos, escucharnos y reconocernos en las luchas de otros es una forma de resistir a la fragmentación que nos imponen. Y sobre todo, me llevo una energía renovada: la sensación de que no estamos solos, de que hay cientos de jóvenes pensando, creando y actuando para que esa idea de un desarrollo más humano deje de ser un horizonte lejano y empiece a ser una realidad palpable", destacó.

Desde la provincia de Santa Fe, la corresponsal Martina Bonino coincidió en que "el Congreso fue una experiencia transformadora: pude conectar con otras personas de diferentes rincones del mundo apasionados por lograr un cambio. Logré volver a Santa Fe con la valija llena de esperanzas y de contactos para pensar nuevos proyectos".

Martina también nos habló de la oportunidad que ofrece el encuentro presencial: "En tiempos donde la virtualidad asemeja -y construye realidades, la presencialidad queda relegada por diversos motivos. Este Congreso en particular me demostró la importancia de retomar los vínculos cara a cara". Como conclusión, se llevó que "el cambio es en conjunto, cooperado, y entre jóvenes".

Su coprovinciana Berenice Leguiza dijo que "de alguna manera sentí que la historia de Ana Frank se cruza con la mía" y resaltó su origen desde el barrio Ludueña de Rosario: "Para mí, que vengo de un barrio donde muchas veces parece que las historias importantes siempre les pasan a otros, fue una forma de decir, acá estoy, existo".

"En el Congreso encontré un lugar donde la juventud pueda pensar, cuestionar y ser escuchada sin que nos digan que somos 'el futuro'. ¿Por qué? Si también somos el presente. Esos días debatimos, aprendimos, compartimos y también nos vulneramos. Porque hablar de memorias dolorosas no es fácil, pero es necesario para construir un mundo distinto", pensó y apuntó a que "somos nosotros, los jóvenes, los que podemos romper con todo lo que nos dijeron que no íbamos a poder. Ir de parte de Buena Data, como corresponsal,es un orgullo".

Finalmente, y desde Corrientes, Máximo Soto dijo que "fue genial poder conocer jóvenes de otros países, aprender un montón con el intercambio cultural. Cada grupo venía con una propuesta, una mirada y una investigación. Fue una oportunidad increíble para compartir ideas, generar redes, formar amistades".

De la experiencia participaron más de 200 personas provenientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela, Alemania y Estados Unidos. También hubo 11 provincias de Argentina representadas: Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, Córdoba, Chubut, San Juan, Río Negro, Jujuy, Misiones, Ciudad de Buenos Aires y Tucumán.