Un marco de protección contra la violencia digital contra las mujeres es una cuenta pendiente: nuestra corresponsal Mía Cancela nos cuenta las experiencias de algunos países.
Cada 8 de marzo es una fecha crucial para reflexionar la lucha de la mujer a lo largo de la historia para conseguir mayor participación en el espacio público y la igualdad con el hombre en la sociedad, visibilizar las luchas contra las desigualdades estructurales y exigir cambios. Aunque en estos ultimos años se han conseguido enormes conquista como el derecho al voto, al acceso gratuito al aborto, entre otros, aún se mantiene y se reproducen caracteristicas y formas de violencias que afectan la calidad democratica y el desarrollo de las mujeres en la vida social, política, económica y cultural.
Actualmente, en el mundo de las redes se manifiestan estas violencias en un espacio que prometía conexión y libertad de expresión. La violencia digital se ha convertido en una nueva forma de agresión para millones de mujeres y niñas y se ve potenciada con el avance de la inteligencia artificial y la falta de leyes y mecanismos a los cuales recurrir y denunciar.
Algunas de estas formas como el acoso en línea, la difusión no consentida de imágenes, el ciberacoso, el doxeo (revelación de información personal) o la desinformación, campañas de hostigamiento y la vigilancia digital se convierten en amenazas para silenciar e intimidar amplificando las desigualdades de género existentes fuera de internet. Asimismo, tienen como propósito que las mujeres que ejercen cargos directivos, políticos y empresariales abandonen las plataformas y 1 de cada 4 periodistas denuncia amenazas de violencia física (incluso amenazas de muerte) en el ámbito digital.
La violencia no queda solo en un mensaje de alguna red social sino traspasa a la vida real que genera como consecuencias en la salud mental, la libertad personal, la libertad de expresión, conduce a la violencia física y al femicidio. Los Estados no poseen normativa avanzada que prevenga y solucione esta problemática sumado al hecho que la inteligencia artificial aumenta la impunidad en las plataformas por la ausencia de legislaciones. Hoy en día, menos del 40% de los países cuentan con leyes que protejan a las mujeres del ciberacoso según el Banco Mundial, lo cual provoca que aún millones de personas no tengan acceso a la protección jurídica y mantiene la situación de vulnerabilidad e impunidad de los agresores.
Las leyes y las políticas públicas deben adaptarse al mundo tecnológico para garantizar la protección a las mujeres y niñas y el respeto por los derechos humanos. Aunque se presentaron avances para combatir la violencia digital como la Ley sobre la seguridad en línea de Australia, la Ley Olimpia de México o la Ley Olimpia (2023) y la Ley Belén (2022) en Argentina.
Por lo tanto, en el Día Internacional de la Mujer se debe dar un espacio para reflexionar y reconocer que la lucha por la igualdad también se libra en la virtualidad. Es por ese motivo, que un eje de exigencias actuales es garantizar entornos digitales seguros, libres de violencia y discriminación para poder construir sociedades más justas, donde las mujeres no tengan miedo a expresarse libremente y ejercer plenamente sus derechos, participar activamente en la vida pública.