Renata Penchaszadeh

A los trece años tuve la suerte de que en el mundo y, sobre todo en mi Ciudad Autonoma de Buenos Aires, haya estallado una nueva ola feminista, pintando cada esquina de un violeta y verde. Esa lucha gigante me tendió un importante puente que me acercó al mundo de la política, del debate y sobre todo al mundo de las dudas. Esa aproximación me permitió hoy, siete años después, seguir sumergiéndome y cuestionando los diferentes elementos de la vida social, logrando hacer de esa práctica algo propio de mi cotidiano.