
Nací en Mar del Plata, donde el viento te eriza la piel y el frío te enseña a abrazar con palabras cálidas y gestos sinceros. Me apasionan las miradas que brillan y las voces que luchan. Soy parte de las juventudes que incomodan, que preguntan, que transforman. Sueño un mundo distinto, donde todes podamos ser sin pedir permiso. Nunca es una opción el quedarse esperando el cambio, nosotres tenemos que serlo.