Andrea Itati Romero Ballesteros

Siempre estoy viendo al cielo, es mi sana obsesión. El cielo no es lo único que me gusta de Corrientes. Me gusta ver cómo en las plazas o en los eventos abiertos la gente se mezcla: pobres, ricos, jóvenes, grandes y nadie se detiene a notarlo. Tenemos el puente General Belgrano que nos une con Chaco. Pudo llamarse “Ñanuba”, que en guaraní significa “abrazo”. Aunque no lleva ese nombre, seguimos así de conectados. Soy Andrea Romero, tengo 23 años y me gusta observar. Ojalá el mundo también empiece a hacerlo.